26 oct 2011

Creencias

Las creencias son los componentes que determinan cómo damos significado a los eventos que suceden a nuestro alrededor. Son todos aquellos juicios o evaluaciones acerca de nosotros mismos, los demás y el mundo a nuestro alrededor que se relacionan con la pregunta “¿Por qué?”.
Las creencias se consideran generalizaciones sobre:
(1) las causa, (2) los significados y (3) los límites.
Funcionamos en base a creencias
Todos nosotros funcionamos en base a las creencias que sostenemos, y también lo hacemos en nuestra labor como educadores. Esta es una lista de creencias sobre la educación. Comprueba con cuáles estás más de acuerdo y con cuáles no:
* La letra con sangre entra.
* Para enseñar algo, lo mejor es ir paso a paso y avanzar poco a poco hasta dominar el tema.
* Se educa más con lo que se hace que con lo que se dice.
* Si haces las cosas con cariño, seguro que se acaba educando bien.
* Es importante establecer las normas y ser estricto en su cumplimiento.
* La atención, la concentración y la disciplina son esenciales a la hora de poder enseñar algo.
* Se educa mejor en grupo.
* Es mejor un educador involucrado con una técnica pobre que un educador más distante con una buena técnica.
* A veces el educador tiene que enseñar cosas que el educando no puede entender para qué sirven, aunque más tarde lo entienda.
* No cualquiera puede educar, es necesario poseer ciertos conocimientos que te indiquen cuál es la mejor manera de hacerlo.
* Para enseñar contenidos, no es necesario dominar la materia, basta con saber más que los alumnos sobre ella.
¿Has encontrado frases con las que estás de acuerdo? ¿Y otras que hacen que te rechinen los dientes al leerla? Entonces estás identificando tus propias creencias, en el primer caso, y creencias opuestas a las tuyas, en el segundo. Recuerda, en PNL no hablamos de creencias correctas o incorrectas, sino de creencias eficaces o ineficaces para obtener un resultado deseado en un contexto determinado.
Las creencias que un individuo tiene filtran la percepción de la realidad y marcan el comportamiento. Si realmente queremos ser eficaces, necesitamos escoger un conjunto de creencias potenciadoras para educar.
A veces se sugiere que los educadores deben asumir un conjunto concreto de creencias “correctas”. Esto asume:
(1) que realmente existe el conjunto correcto (si lo hay, ¿a qué tanta discusión?) y (2) que diciendo a los educadores lo que deben hacer, estos lo van asumir sin más (¿?).
COMENTARIO:
Creemos que estas creencias existen y están presente demasiado actualmente, aun teniendo toda la información necesaria para desmentirla, pero aun así seguimos creyendo en ellas.
Nosotros como futuros pedagogos tenemos todas las armas necesarias para poder minimizar estas creencias en la educación, ya que estas tienen un gran poder social y educativo.
Los docentes deben de tener consciencia de estas creencias porque no son buenas para una verdadera educación, ya que esta no presenta una verdadera calidad por su trabajo. La educación que presenta el niño o el alumno se refleja las creencias de un docente o maestro.
Es importante saber que creencias existen y no caer en este tipo de mentiras y engaños por que es así como las debemos de tomar, es importante percatarnos de estas creencias para poder desempeñar un trabajo digno para una buena educación
EQUIPO 5
MARCO ANTONIO ALVABERA MARTINEZ
JAZMIN ANDREA OCAMPO
JULIO CESAR RAMIREZ DESIXTO
IRAIRA LEUDITH ENRIQUEZ TORRES
GUSTVO HERNANDEZ PEÑA

http://izarki.wordpress.com/2007/11/27/pnl-y-educacion-creencias-y-metaforas-1/

25 oct 2011

Ciencia y pseudociencia en Investigación de Nutrición de Adultos y la práctica

La investigación en nutrición humana y en la práctica está plagada de pseudociencia y opiniones sin soporte. Un análisis científico separa los hechos de la nutrición confiable nutricional pseudociencia y la opinión falsa.
En los últimos años, la investigación en nutrición y en la práctica se han quedado atrás en muchos otros campos biológicos y médicos.en parte, este retraso se debe a que muchas de las creencias y prácticas pseudocientíficas erróneamente considerarse basadas en métodos científicos. por la nutrición que quiero decir todos los alimentos, los líquidos, y "natural" los seres humanos ingieren suplementos. por pseudociencia, me refiero a la utilización de métodos inadecuados que a menudo generan respuestas erróneas o engañosas para el tipo de pregunta. En la investigación nutricional, estos métodos a menudo mal uso de las evaluaciones estadísticas. Mi propósito aquí es definitivamente (siempre que sea posible) o provisional (donde los datos son incompletos o inexistentes) responder a una serie de preguntas clave sobre la nutrición de los adultos humanos con los principios pertinentes de rigor científico y métodos. Los datos muestran claramente que muchos consejos actuales sobre las pirámides dietéticos, complementos alimenticios, megavitaminas, y los regímenes para perder peso es con frecuencia no probada, errónea, o incluso perjudiciales, y se basa a menudo en la pseudociencia o derivado de profesores opinión incorrecta. 1-7
Pero antes de llegar a las respuestas, que deben formular las preguntas generales con precisión:
1. ¿Qué sabemos acerca de la nutrición del adulto humano que cumple con los estándares de la verdad?
2. ¿Hay un peso corporal óptimo? Es la antigua sabiduría de Aristóteles, ¿correcto? Predicó una mente sana en un cuerpo sano y, sobre todo, la moderación en todas las cosas, incluyendo la dieta. O son actuales (desmedido) afirma que grandes cantidades de ciertos nutrientes (por ejemplo, vitaminas, licopeno, frutas y verduras) y la evitación de los demás (por ejemplo, las grasas saturadas como la mantequilla, carbohidratos de absorción rápida como el arroz y las patatas), el "camino" para prevenir lesiones y promoción de la salud? 1,2,6, 7
3. ¿Por qué hay tan muchos datos confusos o contradictorios y opiniones en la literatura, los medios de comunicación, y los libros en los siguientes puntos? 1-5
o ¿Son los suplementos alimenticios como megavitaminas-definida como mayor de cinco veces la cantidad diaria recomendada (RDA)-ayuda? En concreto, se megavitaminas E, C y caroteno saludable o perjudicial? Es decir, van a prevenir las enfermedades y el envejecimiento solo o en combinación? ¿Hay siquiera un suplemento dietético (nutracéuticos) probado para prevenir la enfermedad y posiblemente prolongar la vida?
o Son algunos alimentos comunes (con moderación) perjudiciales? Por ejemplo, son grasas saturadas realmente dañino? O son las grasas como combustible útil quema en el cuerpo de dióxido de carbono y agua inocuos para proporcionar la energía tal como se describe en los libros de texto de bioquímica? Son el arroz y las patatas procesadas realmente malo para usted? ¿Es el arroz y las papas realmente cepa de la producción de insulina por el páncreas y conducir a la diabetes, como alega? 6 ¿O son el arroz y las patatas en una fuente razonable de calorías ingeridas por los miles de millones sin daño? En otras palabras, hay algunos alimentos que pueden causar la enfermedad y otros que pueden prevenir la enfermedad y la enfermedad? 1,2,6 ¿Hay "fuente de la juventud" sobre la nutrición o que los mecanismos homeostáticos del cuerpo de contrarrestar "el
exceso de consumo" o "en el consumo "de la mayoría de los nutrientes? Obviamente, todo lo que puede ser perjudicial en exceso, incluso la sal y el agua.
o ¿Hay estudios comparativos que demuestran que ciertas clases de alimentos son mejores o peores que otros para la salud humana adulta? Son las dietas altas en grasas saturadas peor que las dietas altas en carbohidratos de absorción rápida o proteínas de origen animal?
o Que la pérdida de peso, las dietas, en su caso, el trabajo?
4. ¿Por qué hay tantos experimentos nutricionales erróneas o no interpretables (pseudociencia) en la literatura? ¿Por qué afirma científicamente contradice muchos persisten en la literatura? 3-5,7 ¿Por qué algunos a largo plazo epidemiología / estudios de observación (EOS) continuó a pesar de la persistente publicación de la pseudociencia de estos estudios? 1-5,7
Para responder a estas cuatro preguntas generales, tenemos que entender los métodos necesarios para probar hipótesis concluyente en la nutrición humana y la salud humana. Tenemos que detener a los supuestos, los métodos para establecer la causalidad, diseño de ensayos clínicos, las jerarquías de las pruebas, y los conceptos estadísticos para poder evaluar correctamente los estudios nutricionales, 3-5,8 , es decir, para separar la pseudociencia de la ciencia, de la mentira de la verdad. Además, tenemos que entender los métodos utilizados en la extrapolación de los datos de los estudios nutricionales de las inferencias sobre la población. Por ejemplo, los datos de niños o adultos jóvenes que no pueden ser transferidas a las personas mayores (por ejemplo, tolerancia leche, y la vitamina B-12 de absorción son diferentes en niños que en los ancianos).
Finalmente, debemos entender lo que los EE.UU. Food and Drug Administration (FDA) y otros reguladores requieren para evaluar y aprobar las alegaciones nutricionales y las drogas. 3-5,8 Dentro de los límites de su jurisdicción (ver abajo), la FDA generalmente evalúa las reclamaciones de del tipo "X causa Y" sobre la base de estándares científicos rigurosos antes de aceptar una afirmación causal. 1-4,8 Esto está en contraste con muchos editores de revistas, comités académicos y gubernamentales de nutrición (por ejemplo, el Departamento de Agricultura), y los medios de comunicación, que a menudo tienen débiles estándares científicos. 1,2 revisaré brevemente las normas de la FDA a continuación.
Con un riguroso enfoque científico, podemos distinguir entre "verdadero" alegaciones nutricionales con algunos hechos separados certeza y deducciones razonables a partir de falsas afirmaciones e hipótesis no probadas en donde hay datos inadecuados, incorrectos o mal interpretado. En un documento adjunto titulado "Aspectos metodológicos y estadísticos en la investigación nutricional de los adultos", disponible en el sitio Web Skeptical Inquirer, se describen con cierto detalle los aspectos metodológicos y estadísticos pertinentes. Este análisis es fundamental para comprender los resultados de la investigación nutricional mucho, y se lo recomiendo a los lectores interesados. Por ejemplo, muchos EOS ampliamente utilizada para evaluar la causalidad (por ejemplo, que megavitaminas E disminuye el riesgo cardiovascular) son metodológicamente no puede hacerlo. 4,5,7 Sin embargo, son frecuentemente realizados y publicados. Me explican este extraño fenómeno y otros problemas metodológicos importantes en los problemas "metodológicos y estadísticos. .
REFERENCIA: http://translate.googleusercontent.com/translate_c?hl=es&langpair=en%7Ces&rurl=translate.google.com.mx&u=http://www.csicop.org/si/show/science_and_pseudoscience_in_adult_nutrition_research_and_practice/&usg=ALkJrhgOeA2eAjgUNXPeCH7vC81aQDFd3Q
COMENTARIO: BUENO PRIMERO QUE NADA CABE DESTACAR LA DIFERENCIA ENTRE CIENCIA Y PSEUDOCIENCIA
LA CIENCIA ES AQUELLAQUE ES EPISTEMOLOGICA
Y LA PSEUDOCIENCIA ES AQUELLA QUE A PESAR DE LLAMARSE CIENCIA NO UTILAZA EL METODO CIENTIFICO; SE PODRIA DECIR QUEES EMPIRICA.
Y SOBRE EL ARTICULO POR LO QUE SE ENTENDIO QUE EN LOSULTIMOS AÑOS SE HA VISTO O COMPROBADO QUE LA ALIMENTACION EN LOS ADULTOS A QUEDADO MUY OLVIDADA Y QUE AHORA SE USA MUCHO LA SEUDOCIENCIA PARA COMPROBAR LAS COSAS PORQUE YA NO SE REALIZA ESTADISTICAS NI NADA DE ESO.
ADEMAS DE QUE HABLA DE LAS DIETAS LA MALA ALIMENTACION Y DE LA COMIDA QUE NO ES NUTRITIVA.
Y DE LA PERDIDA DE PESO QUE SE PRECENTA POR LO MISMO AL IGUAL QUE LA OBESIDAD.
LOS BENEFICIOS QUE A TENIDO Y LAS DESVENTAJAS QUE A TENIDOLA CIENCIA POR EJEMPLO LA COMIDA RAPIDA QUE ES AQUELLA QUE NO AYUDA A EL ORGANISMO Y EN OCACIONES NOS TRAE ENFERMEDADES.
Y TAMBIEN QUE LA GENTE AHORA PREFIERE LA COMIDA RAIDA PERO NO SE DAN CUENTA QUE ESTO ES MALO Y NO AYUDA A NUESTRO ORGANISMO.
. INTEGRANTES:
ERWIN LEE ARENAS
YELITZA CELESTE REYES
ZAZITH BAEZA
ROCIO AGUILAR
OMAR MENDIETA
"En sociedades presididas en principio por la racionalidad, cuando ésta se diluye o se disloca, los ciudadanos se ven tentados a recurrir a formas de pensamiento prerracionalistas. Se vuelven hacia la superstición, lo esotérico, lo ilógico, y están dispuestos a creer en varitas mágicas capaces de transformar el plomo en oro y los sapos en príncipes. Cada vez son más los ciudadanos que se sienten amenazados por una modernidad tecnológica brutal y se ven impelidos a adoptar posturas recelosas antimodernistas."
Es cierto que nos enfrentamos a una situación paradójica: por un lado podemos recoger numerosos indicadores de la creciente importancia (y necesidad) de la ciencia y sus tecnologías en la sociedad actual, de la cada vez mayor relevancia de la llamada comunicación social de la ciencia (periodismo, divulgación, museos o centros de ciencia, mundo educativo.... que constituyen los enlaces actuales entre la investigación científica y los ciudadanos); por otro, la valoración o apreciación social de esta misma ciencia no se ajusta con el papel que tiene en la sociedad. Pero además, podemos percibir un creciente irracionalismo, asociado normalmente con lo que en este trabajo denominaremos globalmente pseudociencias (que definiremos por extensión y por exclusión en el apartado siguiente).
La paradoja estriba en que si ahora mismo se obviaran los productos de la tecnociencia la civilización humana colapsaría. A pesar de que se desconozca o se minusvalore, la ciencia -¡atención! también culpable de complicidad con los sistemas económicos y de poder, no se crea en una especie de torre de marfil por encima del bien y del mal-, la ciencia, decíamos, es el sustrato base de nuestro presente y la única vía factible de futuro. El problema deriva en una percepción de la ciencia como una especie de iglesia con sus rituales y sus oficiantes: los ciudadanos llegamos, por lo general, a disfrutar de los dones de la ciencia pero sin llegar a comprenderlos ni a analizarlos. El que esto sea erróneo y equívoco no quita para que algo así suceda. Cuando por una razón u otra se hurta o evita el debate, la libre crítica que está en el fondo del método científico, queda la liturgia. Y las pseudociencias aprovechan este abismo entre ciencia y sociedad para aparecer como ciencias cuando realmente no lo son.
COMENTARIO
la definición de pseudociencias, por cuanto es una definición negativa: "lo que no es, aunque parezca, ciencia". Plantea inmediatamente la cuestión sobre qué o quién dictamina el que sea o no ciencia. Es decir, nos sumerge en el tormentoso asunto de la definición de ciencia, y sus criterios de demarcación, un tema que ha ocupado una buena parte de la discusión filosófica de nuestro siglo. Para un análisis en profundidad de este tema, recomendamos la lectura de los artículos de William Grey titulados "Ciencia y psi-encia: la ciencia y lo paranormal" [3]. El también filósofo Paul Kurtz [4] comenta que las pseudociencias son materias que:
"a) no utilizan métodos experimentales rigurosos en sus investigaciones; b) carecen de un armazón conceptual contrastable; c) afirman haber alcanzado resultados positivos, aunque sus pruebas son altamente cuestionables, y sus generalizaciones no han sido corroboradas por investigadores imparciales."
¿la pseudociencia se deriva de la ciencia y de la sociedad?
¿Crees que sea la pseudociencia solo una paradoja?
EQUIPO
Kiyoshi
Carlos
Jaime

TECNOLOGÍA Y EDUCACIÓN

Tenemos que aclarar que cuando hablamos de tecnología y educación en este trabajo nos referimos a las llamadas “tecnologías modernas”, representadas principalmente por las aplicaciones de la informática a la educación, pues es claro que el educador o la educadora también está empleando tecnología cuando utiliza la tiza y la pizarra, o cuando utiliza un rota folio, por ejemplo.
Nos preocupa, como a Trujillo (1992), que la informática haya sido aceptada en el mundo de la educación prácticamente sin cuestionamiento – al menos por parte de los educadores- bajo el supuesto de que su incorporación es condición indispensable para adecuar la educación a las condiciones impuestas por el desarrollo científico y tecnológico. Por esa razón en este trabajo presentamos una posición crítica, que sin desconocer el potencial de las modernas tecnologías en educación, nos permita resaltar algunas de sus limitaciones, visualizar algunas amenazas, a la vez que podamos identificar algunos retos que debemos asumir para acceder a las oportunidades que nos ofrece.
La informática ha de tener un papel importante en el enriquecimiento de la labor educativa es indispensable tener claro que tipo de educación deseamos impulsar y cómo se puede favorecer tal enfoque educativo. La computadora puede asumir diversos papeles como recurso didáctico, siendo posible en consecuencia, generar ambientes de aprendizaje apoyados por la computadora de muy diversa naturaleza.
En el caso particular de la enseñanza y el aprendizaje de la matemática he demostrado, Meza (1997), que los procesos de enseñanza aprendizaje de esta disciplina pueden ordenarse en una taxonomía. También he demostrado, Meza (1998), que existen diversas estrategias didácticas que pueden utilizarse para apoyar la enseñanza de la matemática asistida por computadora.
Estudios como los realizados por Maldonado (1991) han puesto de manifiesto que en las aulas en las que se desarrollan procesos de enseñanza-aprendizaje con apoyo de las computadoras: existe una fuerte interacción entre tradición e innovación. La estructura de un aula computadorizada tiende a facilitar tipos de interacciones que no se dan en un aula tradicional. El trabajo con el computador sirve como estímulo a la interacción constructiva entre estudiantes. Se puede predecir que la existencia de tensiones diferentes a las existentes en las aulas tradicionales puede facilitar la redefinición del papel social del educador y que si se impulsan prácticas que animen a compartir experiencias y a discutir marcos de referencia nuevos, se pueden generar cambios valiosos para la educació

Comentario
La ciencia y la tecnología ocupan lugares importantes en nuestra sociedad, aunque debemos reconocer que no tenemos niveles de inversión y de logro en estos campos comparables con los de otras latitudes
La tecnología, en particular, ocupa un papel de mayor presencia en nuestros hogares e influye de manera significativa en la forma como nos comunicamos, trabajamos, nos transportamos y tiene, por tanto, influencia también en nuestros valores.
la tecnología no es la solución de todos los problemas educativos, pero reconozco que existen tendencias que muestran que se convertirá en un agente activador del proceso de cambio en la educación. Existe una fuerte creencia de que la incorporación de la computadora en el proceso educativo mejorará el proceso.
En la medida que la tecnología avanza va posibilitando sustituir más procesos naturales, agrarios, artesanos, industriales o empresariales, haciendo crecer el control de la vida. El control de la tecnología en tanto núcleo de conducción epistémica y práxica de una supuesta poshistoria, constituye el locus de aquella acción orientada al éxito individual. La tecnología es base de sustentación del incremento de la hipercompetencia y de globalización
El proceso educativo, recordemos, no está ligado sólo a la escuela. Cuando tratamos del proceso denominado educación debemos diferenciar tres posibles alcances: la educación formal, la educación informal y la educación no formal.
La educación formal es aquella que cumple con un currículo organizado, dirigido a personas debidamente matriculadas en una institución educativa. En otras palabras, la educación formal es el conjunto de acciones, previamente planificadas y organizadas, destinadas a formar personas inscritas en una institución del sistema educativo de un país.
La educación no formal está conformada por actividades o programas organizados fuera del sistema escolar, pero dirigidos hacia el logro de objetivos educativos definidos.
La educación informal es el proceso de aprendizaje continuo que se realiza fuera de la educación formal o no formal. Se desarrolla, por tanto, en todo momento y en todo lugar y se caracteriza porque todos enseñamos a la vez que aprendemos de todo
Por tanto el proceso educativo es permanente. En este sentido la relación educación sociedad debe verse no sólo como la relación escuela sociedad, sino en un sentido más amplio que incluye prácticamente todas las acciones humanas.

Integrantes: Omar Sotelo, Erwin Lee Arenas, Zazith Baeza, Rocio Aguilar, Yelitza Reyes

18 oct 2011

ARTÍCULOS: CUATRO TÓPICOS PSEUDOCIENTÍFICOS POR GERARDO GARCÍA-TRÍO SAN MARTÍN

Una característica de la pseudociencia es su ambigüedad con respecto a la verdadera ciencia: por un lado, la imita tomando prestado su prestigio, por otro, la ataca recurriendo siempre a los mismos tópicos cuando ésta señala sus disparates. La ciencia resulta infalible o mentirosa según la conveniencia de los pseudocientíficos. En mis conversaciones y lecturas me he encontrado cientos de veces con estos argumentos falaces en contra de la ciencia. Como un ejercicio de gimnasia mental y creyendo que el resultado sería interesante, me he dedicado a reunirlos y refutarlos. Probablemente, reconocerás más de uno.
ARGUMENTO 1º: Antiguas teorías científicas que eran aceptadas resultaron estar equivocadas y fueron negadas por los nuevos descubrimientos: se creía que la Tierra era plana y resultó ser redonda; se creía que la Tierra era el centro de nuestro sistema planetario y resultó serlo el Sol; la física de Newton fue superada por Einstein. Asimismo, teorías que al surgir fueron rechazadas, igual que ahora lo es la llamada pseudociencia, acabaron reconociéndose: Galileo, Servet, Darwin, Mendeleiev… Todo esto implica que el actual conocimiento científico puede ser totalmente erróneo y necesitar un cambio de paradigma.
RESPUESTA: En primer lugar, cuando he oído o leído tales argumentos, a veces, los ejemplos no eran válidos por haberse extraído de una época en la que no podemos hablar de ciencia moderna. La ciencia basada en un estudio matemático y empírico de la naturaleza empieza a nacer realmente sobre el siglo XVII con la innovación de Galileo de introducir los experimentos planificados en el método inductivo deductivo. No estaremos siendo exactos ni justos si para atacar a la ciencia moderna o experimental empleamos un argumento como el de la Tierra plana, ya que no pertenece realmente a su historia sino a la más general de la ciencia humana, que abarca los intentos de muchas culturas -incluso las prehistóricas- por conseguir un sistema de conocimiento.
Pero centrémonos ya sólo en la ciencia moderna: afirmar que las nuevas teorías invalidan a las antiguas puede ser también impreciso. Es evidente que la ciencia avanza y que el saber humano se amplía constantemente; pero cuando surge una revolución en la ciencia no es que se haga exactamente borrón y cuenta nueva; el proceso es más bien una integración de lo viejo en lo nuevo, una absorción o un perfeccionamiento: las viejas teorías pueden ser integradas en las nuevas como casos límite (situaciones especiales en las que la obsoleta ley mantiene su utilidad) o tener partes que no quedan totalmente desfasadas. Cuando el modelo planetario geocéntrico fue sustituido por el heliocentrismo, el sistema de órbitas alrededor de un cuerpo central, que había sido un gran avance en la comprensión del funcionamiento celeste, permaneció vigente en la nueva explicación. Del mismo modo, no podemos afirmar que la revolución de Einstein en la física haya invalidado a Newton: la teoría de la relatividad nos descubre un nuevo comportamiento del universo a velocidades cercanas a la de la luz, así como los efectos en el espacio-tiempo de los campos gravitatorios intensos; pero en realidad sus implicaciones son despreciables en nuestra experiencia cercana, por lo que seguimos usando la física de Newton, a pesar de su antigüedad, en la vida cotidiana.
Esta evolución continua de la ciencia es totalmente normal y recomendable, y no supone un defecto, sino el progreso, como podemos comprobar si recordamos las unificaciones que se dieron en la historia de la física: Newton, con su teoría de la gravitación universal, identificó como una misma fuerza la que atraía los objetos hacia la Tierra y la que gobernaba los astros del firmamento; también se creía que electricidad y magnetismo eran dos fenómenos sin relación, pero se descubrió que eran dos caras de la misma moneda: el electromagnetismo. Muchos científicos piensan que la física tiende a la unificación: la explicación, mediante una gran Teoría del
Todo, de las cuatro fuerzas fundamentales que requieren ahora teorías independientes: la gravitación, el electromagnetismo y las interacciones nucleares débil y fuerte. La mejor candidata a Teoría del Todo por ahora (si no se ha quedado ya obsoleta) es la teoría de supercuerdas.
En cuanto al pretencioso argumento de los pseudocientíficos de equiparar sus divagaciones a teorías geniales que no fueron aceptadas inicialmente, como las de Darwin o Mendeleiev (a los pobres y mal traídos Galileo y Servet los dejaremos fuera, ya que los ataques conservadores los recibieron de la Iglesia y no de los científicos), no olvidemos que estas ideas se referían, aunque de forma revolucionaria, a realidades palpables: el movimiento planetario, la circulación sanguínea, la evolución de las especies, el comportamiento químico de los elementos… y no, como la pseudociencia, a sucesos “escurridizos” imposibles de comprobar: el espíritu, los poderes mentales, las energías vitales o las visitas extraterrestres. Además, no sólo estos científicos innovadores vieron reconocidas sus teorías en poco tiempo (normalmente en vida) frente al más de un siglo que llevan dejándose oír casi todas las leyendas pseudocientíficas, sino que la mayoría de las hipótesis que sufren un rechazo unánime de los estudiosos se quedan en el camino como intentos fallidos, creencias injustificadas o incluso fraudes, lo que es probablemente el futuro de la pseudociencia.
La ciencia intenta explicar la realidad y ésta es siempre la que tiene la última palabra, es un conocimiento cada vez más detallado y profundo de la realidad lo que desemboca en un adelanto o en un cambio de paradigma. No podemos decir que nuestro saber actual sea erróneo porque tengamos la certeza de que algún día será mayor; es una equivocación justificarse así para reclamar cambios en las teorías sin sustentarlos con evidencias o creer en sucesos maravillosos que la realidad desmiente, confiando en que la ciencia pueda hallarlos en un futuro.
ARGUMENTO 2º: La ciencia no es más que otro tipo de creencia. Todas las personas necesitan sentirse seguras tras una explicación para la vida y el universo. Los que escogen creer en la explicación científica están escogiendo en realidad otra forma más de religión: la fe ciega en la ciencia y sus dogmas llamados leyes.
RESPUESTA: Efectivamente, todas las personas nos preguntamos, con mayor o menor interés y preocupación por el tema, sobre el origen de la vida y del cosmos. Es un anhelo del ser humano el responderse a esos interrogantes, y seguramente sea esa curiosidad la que condujo tanto al nacimiento de la religión como al de la ciencia; sin embargo, el hecho de que ciencia y religión puedan tener en común el que las personas recurran a ambas para explicarse la existencia no excluye que tengan también diferencias que las hacen irreconciliables en muchos aspectos. La religión y la ciencia no pueden igualarse como formas de conocimiento.
Una religión es una creencia, una actitud subjetiva que consiste en seguir un determinado enunciado o enunciados, por ejemplo: “Dios existe”. No hay indicios que lleven a tal conclusión y creer en el enunciado es independiente de que el mismo sea verdadero. Un creyente puede buscar miles de razones lógicas que justifiquen y defiendan su creencia; pero nunca podrá demostrarla. La ciencia, sin embargo, contiene enunciados que pueden demostrarse. “El agua hierve a 100 grados centígrados” es un enunciado verdadero, es decir, podemos comprobarlo fácilmente con un termómetro y un puchero. Un enunciado científico, puesto que puede demostrarse, no es una creencia, es saber. Ésta es la diferencia entre creer y saber.
La fe religiosa consiste en creer también en la verdad de ciertos enunciados, los dogmas religiosos, sin pruebas suficientes de que sean ciertos. La fe se tiene por veneración o sumisión a alguien que se considera autoridad, o por sentimiento, por intuición… por razones que son subjetivas y no son válidas para el conocimiento verdadero. Se puede decir que aceptar como ciertas las materias científicas es también una cuestión de fe; pero entonces incurrimos en una falacia ya que estaremos usando otro significado de la palabra “fe”, cuando significa “confianza” y no “conjunto de creencias de una religión”. No podemos considerar que la confianza en la verdad de las
enseñanzas científicas sea igual a la fe religiosa. Es evidente que el estudiante científico o el aficionado no van a comprobar uno a uno todos los experimentos de la historia de la ciencia a medida que van aprendiendo (¡Nunca acabarían de estudiar!), sólo reproducirán algunos por su interés y accesibilidad y tendrán que confiar en la verdad de los que no pueden comprobar personalmente; pero la ciencia sí se comprueba a sí misma continuamente: con todos los experimentos pasados que se repiten en investigaciones actuales para ser validados antes de emprender los nuevos; con los que se reproducen para fines académicos y didácticos en todo el mundo en universidades, colegios y museos; con los experimentos avanzados que superan a otros anteriores y que implican con su éxito la corrección de los pasados; con las aplicaciones diarias de hallazgos científicos en nuestra tecnología que son testimonio de su validez, podemos incluso afirmar que sí se comprueban en el presente todos los experimentos de la historia de la ciencia. Su mismo funcionamiento la corrobora.
¿Cuál es entonces la diferencia con una fe religiosa? Las leyes de la ciencia están sustentadas en demostraciones que en su día fueron examinadas por toda la comunidad científica y que podemos repetir para verificarlas, aunque no nos molestemos en hacerlo por confianza en los científicos y su método; los dogmas religiosos, en cambio, como doctrinas atribuidas a un dios y reveladas a los hombres, no son comprobables aunque lo intentemos. La cualidad de comprobable se denomina falsabilidad y es una característica que identifica a las leyes, teorías e hipótesis científicas: un enunciado es falsable si puede ser refutado por la experiencia, es decir, por la realidad. Los enunciados no falsables no son científicos. “El agua hierve a 100 grados centígrados” es un enunciado falsable (sólo hay que acudir a la inapelable realidad del puchero), “Dios existe” es un enunciado no falsable. La ciencia se puede probar, la religión y las creencias no.
ARGUMENTO 3º: La ciencia niega lo que no puede explicar. No se ha demostrado que no existan los fenómenos paranormales y misteriosos; pero, aun así, los dogmáticos y conservadores científicos los rechazan debido a que podrían desestabilizar su cómodo mundo basado en leyes científicas.
RESPUESTA: Muchas veces se exige a los científicos que demuestren la falsedad de la pseudociencia o los fenómenos paranormales, se hace recaer sobre la ciencia la responsabilidad de desmentir los poderes psíquicos del ser humano, la efectividad de la astrología y otras mancias, las manifestaciones fantasmales, las visitas a la Tierra de extraterrestres, la existencia de animales fantásticos, etc. Sin embargo, esto es una interpretación equivocada de la forma en que trabajan los científicos, su tarea no consiste en negar algo, sino en estudiar fenómenos existentes y que se puedan analizar.
La situación que se nos presenta con los supuestos fenómenos paranormales y demás es que nunca ha aparecido una verdadera prueba de su existencia: nadie ha conseguido demostrar que tiene poderes psíquicos; astrología, videntes y mediums fracasan continuamente al intentar adivinar el futuro; no tenemos evidencias de la presencia de fantasmas; nunca se ha encontrado un material extraterrestre ni un animal fantástico o parte de él… Los que defienden la veracidad de estos y otros presuntos misterios no aportan ninguna demostración creíble de los mismos; acerca de este tipo de asuntos sólo tenemos en realidad testimonios personales, historias y silogismos que no tienen más validez científica como pruebas que los cuentos infantiles.
Nos encontramos frente a una falacia que pretende dar la vuelta al problema y pasárselo a la ciencia. No es la tarea pendiente demostrar que tales fenómenos no existen, sino todo lo contrario: hay que demostrar que existen. Y a pesar de toda la palabrería pseudocientífica sobre el tema, nadie ha aportado ni una prueba sólida. Siempre que hubo suficientes datos analizables y se pudo estudiar científicamente alguno de estos aparentes enigmas, acabó apareciendo una explicación normal, un error o, lo que es peor, un fraude. De hecho, demostrar que algo no existe es una imposibilidad lógica: no hay manera (por poner un ejemplo que señala la irracionalidad de
este argumento) de negar que Papá Noel existe; aunque conozcamos miles de casos en los que han cogido in fraganti a los padres, siempre quedará un pequeño porcentaje sin datos suficientes para explicarlo. ¿Resulta inteligente atribuirlo a Papá Noel? Lo más parecido que se puede hacer a negar los supuestos paranormales es mostrar que pueden tener una explicación prosaica, reproduciéndolos con trucos que den igual resultado o comparándolos con hechos conocidos, y señalar además que no encajan con teorías que sí se han comprobado experimentalmente; hacer hincapié en que creer en sucesos tan extraordinarios es menos razonable que relegarlos al folclore moderno y la leyenda.
Si los científicos suelen ignorar estos temas no es por dogmatismo o conservadurismo, es porque han perdido el interés por ellos. Si apareciese alguien con pruebas irrefutables sin duda recibiría la atención debida; la historia de la ciencia nos muestra cómo esto sucede continuamente: en la primera mitad del siglo XX, Alfred Wegener presentó al mundo su teoría de la deriva continental, que postulaba unos continentes móviles que habían estado unidos en un pasado lejano formando uno sólo que llamó Pangea. Intentaba explicar el que las costas europeas y africanas del oeste encajasen con tanta exactitud con las americanas del este, así como que esas zonas, mediando un océano y miles de kilómetros entre ellas, tuviesen rocas con idénticos rasgos geológicos o fósiles de las mismas especies animales y vegetales. Los geólogos, instalados en la idea de una Tierra estática, no aceptaron la proposición. Sin embargo, en los años 60 de ese siglo, se sumaron a las observaciones de Wegener mediciones paleomagnéticas y análisis del suelo marino que apuntaban claramente a un desplazamiento continental. Ante el cúmulo de evidencias, la comunidad científica aceptó que se hallaba ante un cambio de paradigma en la forma de estudiar y entender el planeta Tierra. Nacía la tectónica de placas, que explica, entre otras muchas cosas, la deriva continental que supo ver Wegener. Los científicos son reacios a abandonar una teoría que funciona, pero cambian gustosamente su forma de pensar si los datos lo exigen.
¿La ciencia niega lo que no puede explicar? Si lo inexplicable es medible, es objeto de estudio. Por supuesto que todavía existen cosas que la ciencia no abarca, fenómenos naturales de los que no se tiene una comprensión completa; pero afirmar que la ciencia los rechaza es revelar una gran ignorancia de su funcionamiento o muy mala intención. Tomemos un ejemplo: uno de los misterios actuales de la ciencia es lo que se ha llamado “materia oscura” en las galaxias; varias consideraciones teóricas sugieren su existencia y, excepto por los efectos gravitatorios que provoca en sus alrededores (otros cuerpos celestes se han encontrado de esta manera indirecta), su presencia es indetectable: se comporta como la materia, pero no consigue medirse de forma directa, parece no estar. Los científicos no encuentran una manera satisfactoria de explicar estas observaciones; pero desde luego no las niegan. Precisamente es en los campos sin resolver donde se centran con más entusiasmo los investigadores.
Como establece el principio epistemológico de economía del pensamiento (más conocido como “Navaja de Occam”), para explicar un fenómeno, la hipótesis más sencilla es siempre la mejor y no debemos acudir sin necesidad a soluciones especulativas. Es preferible vivir aceptando nuestras lagunas de conocimiento que rellenarlas inventando, en ausencia de pruebas, explicaciones milagrosas, pseudocientíficas o paranormales.
ARGUMENTO 4º: Los científicos forman un grupo de poder paralelo al político y económico o a su servicio al depender de financiación. Esto ha corrompido sus antiguos nobles principios, degenerando en una ciencia oficial que ya no busca la verdad sino que defiende intereses gubernamentales frenando lo que no les conviene.
RESPUESTA: Diferenciemos antes de nada ciencia de tecnología: llamamos ciencia al conjunto de conocimientos obtenidos mediante la observación y el razonamiento, sistemáticamente estructurados y de los que deducimos principios y leyes generales; por tecnología entendemos a las teorías y técnicas que permiten la aplicación práctica de la ciencia. Es la investigación
tecnológica -en la que, aunque es más propia de ingenieros, también intervienen científicos- la más condicionada por factores externos a ella: exigencia de resultados a corto plazo, posibilidad de aplicaciones bélicas, rentabilidad económica… La investigación científica, en cambio, no sólo es independiente y libre en universidades, institutos y fundaciones, sino que, aunque pueda estar influenciada en ocasiones (precisamente por eso) dispone de un método que la regula: el método científico evita faltar a la verdad, el objetivo final de la ciencia.
Pero, ¿en qué consiste el método científico? Imaginemos primero que hemos observado algo y nos preguntamos por qué sucede de esa forma (por ejemplo, reparamos en que algunas aves de corral se espantan y ocultan en el follaje ante la visión, por primera vez en su vida, de la silueta en el cielo de un ave rapaz). Lo siguiente que hacemos es descartar los factores no relacionados con el problema (no nos interesamos por la edad, el sexo o el largo de la cresta de las gallinas ya que vemos que esto no influye en ese comportamiento). Entonces reunimos para su análisis todos los datos que seamos capaces de obtener, lo que podemos hacer por observación directa de la naturaleza o provocando artificialmente situaciones específicas que aporten información sobre el caso: los experimentos (podemos criar pollitos para controlar su aprendizaje y construir una réplica mecánica de la forma de una rapaz para simular la situación y así no tener que esperar hasta que se produzca un ataque real fortuito). Tras haber reunido los datos, pasamos a intentar explicarlos, de la manera más sencilla posible, con un enunciado o matemáticamente: una hipótesis (“las gallináceas domésticas poseen conductas que no necesitan aprender”). Esa hipótesis tendrá unas consecuencias lógicas que implicarán sucesos y experimentos que no nos habíamos planteado antes (“todos los animales, incluido el hombre, poseen conductas innatas hereditarias”); debemos entonces realizar nuevas observaciones para ver si las predicciones de la hipótesis se cumplen o intentar desmentir nuestras conclusiones para comprobarlas (podemos objetar que se puede deber a un aprendizaje, y observar bebés sordo-ciegos para averiguar si poseen comportamientos que sea imposible que les hayan enseñado). Finalmente, si las predicciones se han cumplido y las refutaciones han fallado, la hipótesis sale reforzada, y puede convertirse incluso en una teoría o una ley (“Parte del comportamiento animal y humano está determinado genéticamente y es modificado por la selección natural”).
Cada uno de los pasos que acabamos de dar en el párrafo anterior sería un punto ideal del método científico. En realidad no es más que el sentido común transformado en unas reglas de investigación, una forma de evitar cometer manipulaciones y errores o que las ideas preconcebidas nos hagan caer en el autoengaño.
Las pseudociencias son llamadas así debido a que, aunque tienen una apariencia científica en la presentación, no cumplen las normas anteriores, por lo que no pueden ser consideradas ciencia. Un caso actual de este problema es la continua reclamación del mismo estatus que disfruta la medicina oficial o científica para las pseudomedicinas, incluso se exige que compartan financiación estatal. Cuando se analizan científicamente falsas terapias como la homeopatía, la acupuntura, la reflexología, aromaterapia, etc. no demuestran dar más resultado que el efecto placebo (que consiste, como todos sabemos, en la ilusión de mejoría del paciente que no es tratado en realidad, aunque se le haga creer que sí) por lo que no es posible, o no debería serlo, igualarlas a la medicina científica. En realidad, ni siquiera existe un trato discriminatorio hacia las terapias “alternativas” o “complementarias” ya que, cuando la medicina científica presenta un nuevo tratamiento o fármaco, se la somete a controles muy rigurosos, los mismos que se le exigen a las pseudomedicinas y que, simplemente, no pasan. El trato es igualitario, pero los resultados no son iguales.
No existen conspiraciones del mundillo científico y los servicios secretos para que el “misterio” permanezca oculto, ni oscuras manipulaciones de los estados y la industria farmacéutica para impedir el desarrollo de las medicinas “alternativas”. Lo que ocurre es que estas disciplinas no
cumplen las rigurosas normas que sí cumple la ciencia. Estos ingenuos -muchas veces ridículos- argumentos sobre conspiraciones suelen ser lanzados sin pruebas por los defensores de la pseudociencia como distracción o pobre excusa ante su incapacidad para demostrar sus teorías.

*La considerable difusión de estos cuatro tópicos, tan negativos, señala hacia una realidad frustrante: la resistente desconfianza por parte importante de la población hacia la ciencia. Este recelo de la investigación científica es algo habitual en la cultura popular y tradicional: sus logros se ven demasiado a menudo como dañinas creaciones antinaturales, la libertad de investigación es restringida por prejuicios que la califican de inhumana e incluso es frecuente que no se vean con buenos ojos las ya poco generosas dotaciones presupuestarias dedicadas a estos fines. Dejo de lado defensas filosóficas sobre el saber, la verdad o el autoconocimiento, que pudieran justificar mi respeto y pasión por la ciencia, y apelo sencillamente al sentido práctico y común: resulta desconcertante comprobar que todos los beneficios de nuestra cultura científica (no será necesario que enumere los enormes progresos para el bienestar general) parecen ser pasados por alto a la hora de juzgarla, como si la costumbre impidiera percibirlos. Es obvio que nuestro mundo es mejorable en muchos aspectos, pero no es optimismo científico exaltado, sino realismo, afirmar que el ser humano, allí donde se han introducido los avances científicos, nunca tuvo en su historia una vida tan fácil como la actual. Es triste que algunos consideren una enemiga a la más clara benefactora de la humanidad.

(Publicado originalmente en El Escéptico Digital) http://www.circuloesceptico.org/Documentos/articulos/cuatro-topicos-pseudocientificos.php

COMENTARIO

Referente al artículo, hace mención a cuatro situaciones que la mayoría de la sociedad se pregunta sobre la ciencia y que por estas razones no confían en ella.
El fin de este artículo es dar a conocer por qué los científicos y la ciencia debe ser la benefactora de la humanidad.
Asimilando que mucha gente como dice el autor del artículo, piensa que es similar a un dogma religioso, pero no lo es, este artículo te ayuda a eso, a que comprendas por qué se creó la ciencia, las diferencias con los dogmas y porque evitan responder e ignorar algunos temas.
Algo muy importante es, que no se debe confundir con tecnología con la ciencia, pues una es teórica y la otra aplica los conocimientos de la ciencia, por eso mucha gente piensa que la ciencia es comercial, gubernamental y solo pretende tener más economía y no lo que es de verdad su objetivo, comprobar hechos.
La pseudociencia es una apariencia de la ciencia, donde no es comprobable pero lamentablemente la mayoría de la sociedad aunque sea dañina les creen mucho.
Esta tiene varias características en las cuales se puede ver con claridad que simplemente se podrían tomar estas como una farsa, de otra manera se podría decir que la pseudociencia tiene un aprendizaje muy fácil porque no necesita un método que la avale como una verdadera ciencia.

PREGUNTAS:
¿Por qué la sociedad cree más en la pseudociencia que en la ciencia?
¿Cómo se podría combatir acertadamente la pseudociencia en la sociedad actual?
INTEGRANTES:
* Areli Marlene Sánchez del Valle
* Elizabeth Higuera Zenón
* Jessica Beatriz Bautista Pacheco
* Gloria Ivette Montaño Ortega

Mexicanos: Fervientes de la pseudociencia, escépticos de La Ciencia.

El Universal publicó, hace algunos meses en su sitio web, una infografía en donde se muestra la percepción que tiene el público mexicano de la ciencia de acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Percepción Pública de la Ciencia y la Tecnología en México que hicieron el CONACYT y el INEGI en 2006. Los resultados no son agradables y tristemente no me sorprenden.
Investigadores del fenómeno OVNI, de lo paranormal, psíquicos y adivinadores son considerados por la mayoría de los mexicanos como “científicos” (a pesar de que el mismo Jaime Maussán dice ser periodista y no científico). Esto puede llegar a ser alarmante, teniendo en cuenta que entre los Científicos mexicanos se encuentra un premio Nobel (Mario Molina, premio Nobel de química 1995); pero insito en que no me sorprenden los resultados de la encuesta, a fin de cuentas el fútbol manda.
También es contrastante que, de acuerdo con esta encuesta, las tres profesiones más respetadas son (en orden descendente): Médico, Profesor e Investigador Científico. Pero aquí hay que pisar con cuidado ya que si los “científicos” mexicanos son ufólogos y no físicos, este tercer puesto deja mucho que desear, es más alentador pensar que los encuestados se refieren a su químico de confianza o a un ecólogo local…
¿Por qué los países desarrollados invierten tantos recursos en investigación científica y desarrollo tecnológico? No es porque tengan un exceso de recursos naturales (al contrario) ni económicos, sino porque este tipo de investigación y desarrollo promueve y potencia el desarrollo de estos países. Sobra ver el ejemplo de Japón, quienes de ser un país atrasado más de cien años antes de la segunda guerra mundial, y después de haber quedado devastado, se levantó hasta ser una potencia invirtiendo en tecnología. Por el contrario, en México se ve a la ciencia como una fantasía, como si fuera magia (a pesar de que tenemos el potencial y los recursos).
La mayoría de los encuestados no sabe que un antibiótico es inútil para combatir un virus (bueno, no todos somos médicos, pero es importante saber qué es lo que tomamos), al fin y al cabo para curarse basta tragar las pastillitas que recomienda la abuela o la que le funcionó al vecino que tenía el mismo dolor pero con dos o tres síntomas distintos…
País de contrastes, sin duda. Es responsabilidad de quienes estudiamos ciencias y de quienes trabajan en ello que participemos activamente a través de la divulgación, aunque sea amateur, para cambiar la concepción actual de lo que es y hace un “científico”.

COMENTARIO:
COMO PUEDE SER POSIBLE QUE ENTRE NOSOTROS NOS DIGAMOS IGNORANTES JAJA. PERO PUES BUENO AL FIN Y AL CABO ESTE ARTICULO TIENE RAZON, MUCHAS PERSONAS NO SABEN QUE ES LO QUE CONSUMEN PERO LO TOMAN POR QUE EL MEDICO LO DIJO O POR QUE EL VECINO SE CURO CON ESO. Y PUES ES CIERTO LAS PERSONAS HUMILDES O DE CARENCIAS VEN A LOS MEDICOS COMO DIOSES Y POR EL SIMPLE ECHO DE TENER UN TITULO, ELLOS SE PISOTEAN SOLO. Y PUES SI NOS FALTA MUCHO QUE APRENDER Y MAS QUE NADA CREO QUE NO SOLO DEJARLO EN PUES BUENO SERAN IGNORANTES AUNQUE MEXICO LE PAGUE BIEN A LOS INVESTIGADORES SIN NISIQUIERA HACER NADA PARA CAMBIAR ESTO. GRUPO 1 VAMOS A CAMBIAR A ESTE MUNDO TAN JODIDO, EN SERIO, SEREMOS LA MARCA DE UPN Y CAMBIAREMOS POR LO MENOS ALGO.

INTEGRANTES DEL GRUPO:
CARLOS SILVA CASTAÑEDA
ANAHY SOLIS VALDES
KIYOSHI SAUL NAVA GERALDO
JAIME

17 oct 2011

PSEUDOCIENCIA

Es cualquier esquema de enunciados, creencias y métodos erróneamente considerados como científicos. Difiere de la anti ciencia en la ausencia de declaraciones en contra el método científico.

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Este un conjunto de conocimientos, metodologías, prácticas o creencias no científicas, pero que suelen reclamar dicho carácter. Las características principales de las pseudociencias son: *No aplican una metodología de carácter científico.
* No buscan ni utilizan leyes generales, al contrario que la ciencia. * Violan el principio de Occam, que es un principio heurístico según el cual, cuando varias explicaciones son racionalmente válidas, y en ausencia de otro criterio, es preferible la explicación más simple.
* Invocan entes inmateriales o sobrenaturales inaccesibles a la investigación emperica, tales como fuerza vital, creación divina, inconsciente metafísico, etc.
* Son dogmáticas. No admiten refutación, y raramente cambian sus principios. Al contrario que la ciencia, donde las condiciones de refutación de las teorías formuladas están determinadas con precisión, y donde algo no se acepta como verdad hasta que no es verificable experimentalmente. Si una teoría pseudocientífica es criticada desde el mundo de la ciencia, normalmente es a Hasta a la que se tacha de dogmática, utilizando argumentos demagógicos como, por ejemplo: “hace siglos te podían quemar en la hoguera por decir que la Tierra era redonda y se movía alrededor del Sol, porque iba contra lo que se crea la verdad lógica y establecida”. Algunos defensores de las pseudociencias se han proclamado objeto de persecución por parte de la comunidad científica cuando sus argumentos han sido rebatidos por esta.
* No aportan pruebas empíricas que cualquiera pueda estudiar o incluso verificar.
* Proclaman teorías inconexas que a menudo contradicen resultados experimentales conocidos y aceptados por las ciencias bien establecidas.
* Utilizan la ciencia de manera parasitaria, tomando de ella lo que les interesa pero no aportando nada. Por ejemplo, la astrología, que emplea datos astronómicos para confeccionar horóscopos.
* Sus cultores no publican en revistas científicas ni participan de seminarios ni de congresos abiertos a la comunidad científica. Los científicos, en cambio, someten sus ideas a la crítica de sus pares: someten sus artículos a publicaciones científicas y presentan sus resultados en seminarios, conferencias y congresos.
* Algunas de ellas proclaman y exigen que se reconozca su carácter científico, pero sólo ante el público general, renunciando a poner a prueba sus explicaciones ante la comunidad científica establecida. El hecho de reclamar estatus científico las diferencia de otras actividades como la religiones.
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Resaltando:
La diferenciación entre ciencia y pseudociencia es de vital importancia, más si se
trata de aquellas áreas que se encuentran fuera del marco de las ciencias naturales o duras, como son las ciencias sociales, las ciencias de la comunicación,
Las ciencias de la educación, entre otras más, ya que ellas en muchas ocasiones
se desapegan del método científico experimental para estudiarse a sí mismas y a
sus objetos de estudio. Ahora bien, se desarrolla dentro del trabajo: a) ciencia y
pseudociencia, b) características de la ciencia, c) características de la pseudociencia, d) criterios de la ciencia y e) criterios de la pseudociencia.









Preguntas:
1: ¿Para qué distinguir en la actualidad pseudociencia?
2: ¿En la actualidad nos sirve la pseudociencia?
3: ¿Para qué nos sirve distinguir la ciencia de la pseudociencia?


COMENTARIO
La pseudociencia es aquella que no tiene un método específico ni tampoco tiene una forma clara para seguir con ella por todo el tiempo, la pseudociencia se hace pasar por la ciencia para así crear falsas teorías y llamar la atención de la gente alejándose de los verdaderos conocimientos. Son creencias y métodos erróneamente considerados como científicos. De aquí se derivan muchas creencias engañosas, al suponer que la realidad reside en nuestra percepción y no en la observación y la experimentación.

Integrantes: Donaji Basurto Chavez, , Katya ArzateViridiana Arciniega Yelitza A. Arcos de Leon, Hernández Villanueva fredy

QUÉ ES LA PSEUDOCIENCIA?

La pseudociencia es un cuerpo de creencias y prácticas cuyos cultivadores desean, ingenua o maliciosamente, dar como ciencia. Sin embargo, los seudocientíficos se niegan a fundamentar sus doctrinas, porque además esto es imposible.
Características de las pseudociencias   
Los autores que diferencian entre ciencias reales y pseudociencias señalan características cuya presencia simultánea, no necesariamente de todas a la vez (definición politética), ayuda a reconocer a las pseudociencias como tales:2 3 4 5 6 A falta de un criterio delimitador objetivo y universal, la clasificación definitiva requiere de un argumento de autoridad.
§  No tienen consistencia interna y externa. Es decir, soportan contradicciones lógicas y no se integran con otras ciencias.
§  No aplican métodos como los característicos de las ciencias, aquellos cuya validez pueda aceptarse con independencia de las expectativas del observador.
§  Son dogmáticas. Sus principios están planteados en términos tales que no admiten refutación, a diferencia de las ciencias, donde las condiciones de refutación de las hipótesis o teorías están determinadas o pueden determinarse con precisión. Aunque esto último no es de aplicación estricta a las ciencias sociales, que a menudo no producen (ni pretenden producir) resultados precisos, y parten de premisas que hay que interpretar con cierto grado de subjetividad. Por otro lado, en la ciencia, a veces ocurre que proposiciones formalmente falsables, son en la práctica (en el estado actual de la técnica), imposibles de falsar (por ejemplo: “El universo es finito”).
§  Proclaman teorías para las que no aportan pruebas empíricas, que a menudo contradicen abiertamente las observaciones o resultados experimentales conocidos y aceptados. Aunque este tipo de problema también aparecen ocasionalmente en las ciencias (veáse por ejemplo: Problema del horizonte)
§  Son incoherentes con el cuerpo teórico de disciplinas relacionadas, invalidando las explicaciones admitidas sin ofrecer alternativas mejores para la explicación de los mismos fenómenos ni reconocer la necesidad de hacerlo.
§  Son inmutables. Al no tener bases experimentales, no cambian incluso ante nuevos descubrimientos (como excepción especial están las matemáticas). La máxima autoridad teórica se le sigue atribuyendo al fundador o fundadores de la disciplina, y sus enseñanzas son tratadas como escrituras sagradas.
§  Utilizan ante el público un lenguaje oscuro, o emplean términos que tienen un significado preciso en ciencia con sentidos totalmente diferentes.
§  No cumplen la estrategia de la navaja de Occam (también conocido como principio de parsimonia), que es un método heurístico de búsqueda creativa de soluciones que propone que, en igualdad de condiciones, la explicación más sencilla es la que se debe considerar como la más probable. O cuando la cumplen es en base a utilizar “ganchos celestes” (por ejemplo el creacionismo lo explica todo en base a un solo ente: dios)
§  No buscan leyes generales.
§  Descalifican las críticas por parte de las ciencias, a menudo, utilizando falacias ad hominem, aduciendo conspiraciones o proclamándose objeto de persecución cuando sus planteamientos son rebatidos.
§  Invocan entes inmateriales o sobrenaturales, tales como fuerza vital, creación divina, inconsciente metafísico, quintaesencia, etc. de los que proclaman a la vez, contradictoriamente, que intervienen en fenómenos observables, pero que son inaccesibles a la investigación empírica. Aunque también en física se especula con entidades que, a día de hoy, son inaccesibles a la investigación empírica, pero que se supone que intervienen en fenómenos observables (véase por ejemplo: Bosón de Higgs), y en psicología se emplean entidades inmateriales tales como por ejemplo: “inteligencia“.
§  Los promotores de la teoría hacen poco esfuerzo para desarrollar una teoría que supere los problemas a los que se enfrenta.
§  Proclaman y exigen que se reconozca su carácter científico, pero sólo ante el público general, renunciando a poner a prueba sus explicaciones ante la comunidad científica establecida. El hecho de reclamar estatus científico las diferencia de otros campos, como lareligión o la metafísica.

Ejemplos de pseudociencia son:

La rhabdomancia, que sostiene que algunas personas pueden sentir la presencia subterránea de minas, yacimientos de agua o petróleo. Para la ciencia es imposible una acción directa de los cuerpos físicos en los estados mentales.

La parapsicología, que agrupa al espiritismo, cartomancia, telepatía, videncia y otros similares. Para la ciencia estas actividades no pueden ser demostradas porque carecen de base física o material.

El psicoanálisis, que pretende ser una teoría y técnica terapéutica, pero cuyos métodos son ajenos a la verdadera ciencia. Además, muchos de sus postulados principales son incompatibles con los descubrimientos de la psicología, la antropología y la biología.

Comentario:
A estas alturas es dificil creer en una pseudociencia, puesto que estas por lo general tienen una base cientifica poco creible o en su defefto no la tienen.
Cuando hablamos del debate que existe entre ciencia y pseudociencia, estos suelen ser muy controversiales, puesto que por ambos lados es facil observar un fuerte arraigo dogmatico. Si dogmatico, por un lado las pseudociencias suelen basarse en sus creencias y se encierran en un circulo vicioso de intolerancia a cualquier cambio, mientras que con las ciencias ocurre esactamente lo mismo, solo que estas se centran esclucivamente en su conocimiento y proceso de evaluación. En conclucion, de manera dificil sera posible terminar con esos debates.

Posteado por: Jesús Antonio Treviño, Jacqueline Juan e Israel Jimenes, Edith Adriana Dávila González y Ana Laura Martinez Azorín